Artículo de opinión. La relación entre hermanos mayores-menores. "La batallas en el desierto".

Autor: Cassandra Alhelí Campos Aguilar.
-1 de noviembre del 2021. 
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Sur. 

El clima familiar es el ambiente en el que un individuo nace, crece y se desarrolla, está tan relacionado con la personalidad y las relaciones de un individuo, que sólo sabiendo el cómo se educó una persona, podemos inferir el por qué de sus actitudes y pensamientos. La relación entre hermanos es única y especial, constituye uno de los vínculos más fuertes y duraderos que existen en la vida de las personas, aunque esto depende de las circunstancias contextuales. Su importancia radica en la formación de la personalidad de cada individuo. 

La relación entre los hermanos de Carlitos y él; de la novela "Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco, nos proporciona información acerca de cómo fueron educados y la manera en que los padres se dirigen a los hijos. Así mismo, nos ofrece una respuesta acerca del por qué de las acciones y desiciones de Héctor, Isabel, y Carlitos, (personaje principal). Implícitamente el libro nos cuenta, que su relación como hermanos es muy distante e indiferente. Su relación no es muy estrecha, por lo que puedo decir, que esto se debe al clima familiar en el que nacieron y a la educación que recibieron. En lo personal, amerito las acciones de los hijos, a una mala educación, falta de comprensión, dedicación, amor y cuidado por parte de los padres.

Por ejemplo, en el libro podemos observar que la mamá de Carlos culpa al hermano mayor (Héctor), de las decisiones que toma Carlitos (el hermano menor). En este episodio podemos inferir qué los padres de Carlitos tienen la idea de que el hermano mayor (en este caso Héctor), es responsable de todas las acciones que cometen sus hermanos menores, con la excusa de que Héctor debe ser un ejemplo a seguir. Y aunque es verdad que un hijo sigue los mismos patrones que sus padres o de sus hermanos, la realidad es que el amor y la atracción son independientes e inevitables. Considero que si sus padres le hubieran aconsejado y explicado a Carlitos que la atracción es algo normal, las cosas hubieran sido diferentes. Sin embargo, Carlitos ni ninguno de sus hermanos contó con la comprensión de sus padres. 

Ahora hablemos sobre el hermano mayor. Héctor es un chico muy conflictivo, violento y machista el cual no recibe mucha atención por parte de sus padres. Básicamente no le ponen atención porque Héctor ya es mayor de edad e "independiente". Pienso que de cierta manera sus actos de violencia (a parte de ser influenciados por su pandilla), se deben a que así fue educado, es decir, dentro del libro nos encontramos con el típico ambiente que cree que las mujeres deben ser absoletas, sumisas, amas de casa y adquirir empleos domésticos, esta idea se denota en la página 27; "sirvientas que huían porque "el joven" trataba de violarlas (guiado por la divisa de su pandilla: "Carne de gata, buena y barata", Héctor irrumpía a medianoche, desnudo y erecto, enloquecido por sus novelitas, en el cuarto de la azotea; forcejeaba con las muchachas y durante los ataques y defensas Héctor eyaculaba en sus camisones sin lograr penetrarlas: los gritos despertaban a mis padres; subían; mis hermanas y yo observábamos todo agazapados en la escalera de caracol; regañaban a Héctor, amenazaban con echarlo de la casa y a esas horas despedían a la criada, aún más culpable que "el joven" por andar provocándolo)". Pienso que si los padres hubieran estado más atentos con Héctor, la situación no hubiera pasado a mayores. 

Algo que creo que está sumamente ligado a la relación de los hermanos de Carlitos y él, es la ideología del orden de nacimiento que los padres adquirieron e implementaron en sus hijos para poder "educarlos". Es decir, en pocas palabras los padres piensan que Héctor por ser el mayor debe cuidar a sus hermanos menores y por esto mismo, él será responsable de las acciones que tomen sus hermanos menores; así mismo, la hermana menor llamada Estelita, recibe más cuidados, protección y la mayor parte de atención por parte de sus padres como lo podemos ver en la página 29; "Hasta entonces había dormido en camas gemelas con Estelita, mi hermana menor. Cuando me declararon perverso, mi madre juzgó que la niña corría peligro. La cambiaron a la pieza de las mayores, con gran disgusto de Isabel...". Pero hablemos claro, el orden de nacimiento no tiene nada que ver con el trato de los padres hacia los hijos. Imaginemos una familia igual a la de Carlitos con una única diferencia: el trato hacia los hijos no está relacionado al orden de nacimiento. En esta familia, el hermano mayor es educado con la ideología de que no tiene que cargar con el trabajo de los padres, tenga los hermanos que tenga, será educado con el mismo trato que reciben sus hermanos menores; no tiene que educar, no tiene que cuidar, tan sólo debe de ser un buen chico para que sus hermanos lo miren con ojos de confianza, protección y cariño, sin tomar él, el papel que los padres deberían ejercer. A los demás hermanos los educan con el mismo trato que él hermano mayor recibe, con las mismas ideologías; no tienen que educar ni cuidar a los pequeños, simplemente deben tomar buenas decisiones. De esta manera la relación entre hermanos se fortalece, crecen con igualdad y adoptan el sentido de protección que todas las relaciones de hermanos deberían tener. Sin embargo, en el caso de la familia de Carlitos no es así. 

La comparación anterior del orden de nacimiento, fue defendida por el psicólogo austriaco Alfred Adler, el cual explica que la relación entre hermanos depende del rol que un niño adopta según las circunstancias que este pasando en ese mismo momento y, está relacionada a la educación de los padres. Dentro de esta teoría, influyen muchas cosas, como por ejemplo: el número de hermanos y la posición financiera. En ambos casos del ejemplo anterior, las situaciones son distintas y dependen del contexto en el que se esté viviendo. 

Reiterando mi postura ante este tema; personalmente opino que un error de los hijos también es un error de los padres, cómo en este caso, dónde los hijos no recibieron una buena educación y nada de comprensión; básicamente los educaron con ideologías dogmáticas que tan sólo privaban de su libertad. Todos estos problemas que existen entre hermanos y padres, provocan esa relación distante e indiferente que podemos observar con los hermanos de Carlitos y él. ¿Cuál es la manera correcta de fomentar una buena relación entre hermanos?, A mí parecer, una buena educación, enseñanza, trato igualitario y compresión hacia los hijos, fomenta una buena relación entre hermanos. Si se tiene una buena relación con los padres, es muy probable que los hijos estén muy unidos. 

Cómo conclusión quisiera poner mucho énfasis en el trato igualitario de los padres hacia los hijos, relacionándolo con una experiencia personal que viví hace poco. Anteriormente yo era la más chica de la familia, todos los buenos cuidados eran para mí. Hasta que crecí y nuevos integrantes se unieron a la familia. Al mismo tiempo que fuí creciendo, me di cuenta que mis hermanas mayores siempre me miraban con ojos de celos y mucho odio (éramos en total 4 hermanas). Ellas se unían y me lanzaban argumentos hirientes cada vez que mis familiares tocaban el tema de como yo era la niña concentida y mis hermanas las desdichadas. Estos episodios se repetían constantemente en el comedor, hasta que se fue convirtiendo en una problemática entre hermanas. Mi familia me etiquetaba como la niña egocéntrica y mimada. El rencor nos separó y yo adquirí un inmenso enojo contra mi mamá. Hasta la fecha la familia y yo, seguimos en el proceso de reconciliación. Esto es un claro ejemplo del por qué los padres deben tener un trato igualitario hacia los hijos. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Reseña Descriptiva: “La mecánica del corazón de Mathias Malzieu”.

Reseña: Artículo de "La divulgación científica en México: ¡Una pasión, un reto, un arte... una actividad incomprendida".

Dualidad vida-muerte entre los nahuas mesoamericanos.